Qué cuenta como negligencia odontológica

Como en cualquier acto médico, hay negligencia cuando el tratamiento se aparta de lo que correspondía y causa un daño evitable: un procedimiento mal indicado, mal ejecutado o sin el seguimiento debido. No basta la insatisfacción: debe haber una falla técnica y un perjuicio.

Ejemplos frecuentes

  • Tratamientos de conducto incompletos o mal sellados que derivan en infección o dolor persistente.
  • Endodoncias con instrumentos fracturados o perforaciones.
  • Extracción o daño de piezas sanas.
  • Lesión de un nervio con secuelas de sensibilidad.
  • Falta de consentimiento informado sobre los riesgos.

Qué reunir

Junta tu ficha odontológica, las radiografías antes y después, los presupuestos y boletas, y —si lo hay— el informe de otro odontólogo que haya tenido que corregir el trabajo. Esa documentación es la base de la evaluación.

Cómo reclamar

El camino es el mismo de la responsabilidad médica: evaluación de viabilidad con apoyo pericial, mediación previa y, si no hay acuerdo, demanda. También puedes reclamar ante la Superintendencia de Salud según el caso.