Por qué en niños es más delicado
Los huesos de los niños están en crecimiento. Una fractura mal reducida o mal inmovilizada, o sin los controles radiológicos necesarios, puede consolidar en mala posición y dejar consecuencias en el desarrollo del hueso. Por eso el seguimiento es esencial.
Cuándo es negligencia
Puede haber negligencia cuando la fractura se inmovilizó mal, se redujo de forma incorrecta, no se controló con radiografías de seguimiento o no se derivó al especialista cuando correspondía, y eso dejó una secuela evitable.
Qué secuelas pueden quedar
Entre otras: deformidad (el típico “hueso chueco”), diferencia de largo entre extremidades, limitación de movimiento o dolor crónico. La gravedad y permanencia de la secuela pesan en la indemnización.
Qué hacer
Reúne las radiografías sucesivas, la ficha y los controles. Como se trata de un menor, son los padres o representantes quienes actúan en su nombre. Pide una evaluación de viabilidad; los plazos de prescripción tienen reglas particulares cuando el afectado es un niño.