Los tipos de error de diagnóstico
Suelen distinguirse tres situaciones: el diagnóstico errado (se diagnostica una cosa por otra), el diagnóstico tardío (se llega al diagnóstico correcto, pero demasiado tarde) y el diagnóstico omitido (no se detecta la condición). Los tres pueden derivar en daño.
Cuándo es negligencia
La pregunta clave no es “¿se equivocó?”, sino “¿actuó como un médico competente habría actuado?”. Hay negligencia cuando no se pidieron los exámenes indicados, se ignoraron síntomas que exigían estudio, o no se derivó al especialista, y ese actuar se aparta de la lex artis.
Qué daños provoca
Un diagnóstico tardío o errado puede llevar a tratamientos equivocados, agravamiento de la enfermedad, pérdida de oportunidad de curación y secuelas que podrían haberse evitado. La magnitud del daño influye directamente en la indemnización.
Qué hacer
Reúne tu ficha clínica, exámenes y derivaciones, y pide una evaluación. Un perito médico determinará si los pasos diagnósticos fueron los correctos y si la demora o el error causaron el daño.