1. No pedir la ficha clínica a tiempo

La ficha es la prueba central y tienes derecho a ella (Ley 20.584). Pedirla tarde abre la puerta a demoras y vacíos. El error es asumir que “después la consigo”: cuanto antes la solicitas, mejor.

2. Dejar vencer el plazo de prescripción

El plazo es de 4 años (hasta 5 en clínicas privadas) y corre desde el daño. Mucha gente se entera cuando ya es tarde. La mediación suspende el plazo, pero hay que iniciarla a tiempo.

3. Firmar renuncias o finiquitos

Firmar un documento que libera de responsabilidad al prestador, o aceptar un “arreglo” apresurado, puede cerrarte la puerta. Nunca firmes este tipo de documentos sin asesoría.

4. Ir a la mediación sin respaldo

La mediación es obligatoria, y llegar sin peritaje ni valoración lleva a aceptar la primera oferta aunque sea baja. El error es tratar la mediación como un trámite y no como una negociación.

5. Descartar (o sobreestimar) el caso

Dos caras del mismo error: abandonar un caso viable por creer que “no se puede”, o insistir en uno que es una complicación esperable. Solo una evaluación técnica separa una cosa de la otra.